Todos los días:
Puestos en presencia de Dios, ante quien siempre estamos, en quien somos y por quien vivimos, hacemos con calma y fe la señal de la cruz:
INTRODUCCIÓN: Por la señal de Santa Cruz...
ACTO DE CONTRICIÓN: Señor Mío Jesucristo...Pésame...
Oración inicial para todos los días:
¡Cristo Jesús, que nos mandaste aprender de Tu Corazón humildad y mansedumbre! Te doy gracias por haber glorificado en la Iglesia a tu humilde sierva, Santa Maravillas de Jesús. De esta manera manifiestas, Señor, que le has dado en el cielo el premio debido a la fidelidad con que te sirvió en la tierra. Haz que el ejemplo de sus virtudes suscite en muchas almas el deseo de seguir el verdadero Camino, la Verdad y la Vida que eres sólo Tú. Dígnate concederme por su intercesión el favor que te pido. Así sea.
Primer día: Pidamos en este día, tener siempre plena confianza en la compañía de Dios, en su infinita Misericordia, y en su dulce Corazón.
Reflexión:“No se preocupe por nada, déjelo todo en el Corazón de Jesús, no haga las cosas más que por agradarle, y así quédese tranquilo, sea cual sea el resultado”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Segundo día: Pidamos en este día amar al Señor con todo nuestro ser, y encontrarlo en cada persona que comparte la vida con nosotros.
Reflexión: “Yo no quiero saber otra cosa sino amar al Señor… En ese silencio profundo de que se siente toda el alma penetrada, se rastrea de manera maravillosa su grandeza, su infinito amor y misericordia… ¡Qué pequeño, qué nada se ve el mundo y qué insensatas todas las luchas y deseos que hay en él!”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Tercer día: Pidamos en este día, tener siempre plena confianza en la Divina Providencia de nuestro Señor Jesucristo, don de vida, don de amor.
Reflexión: “¡Qué tranquilidad de pensar que estamos en manos de Dios, de quien nos ama con ese amor infinito y que él es quien nos cuida, protege y dispone todo para su mayor bien!”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Cuarto día: Pidamos en este día, no comprender, sino aceptar la voluntad de Dios. Él sabe muy bien cuáles son realmente nuestras necesidades.
Reflexión: “Lo importante es confiar siempre en Dios, haga lo que haga, aunque nos parezca que no puede ser bueno lo que experimentemos; así que esté muy tranquilo y dedíquese a amarle y cumplir su voluntad en lo grande y en lo chico, a ocuparse de Él y olvidarse de sí”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Quinto día: Pidamos en este día, tener un corazón humilde y poder descubrir a Dios en las pequeñas cosas de la vida, y en cada pequeño gesto de amabilidad.
Reflexión: “¡Qué pequeño parece todo lo de esta vida a la verdadera luz, y cómo lo único que importa es que dejemos se cumpla en nosotros plenamente esa adorabilísima voluntad de nuestro Dios!”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Sexto día: Pidamos en este día, tener siempre nuestra fe inquebrantable, más aún en nuestros momentos difíciles de grandes pruebas.
Reflexión:“Si Dios nos diese a escoger en algo, no podríamos más que decirle que lo que preferimos es lo que él quiera, que sabe bien lo que nos conviene y lo que es a él más agradable; que nosotros no sabemos nada”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Séptimo día: Pidamos en este día, confiar plenamente en Dios y abandonarnos por completo a Él, cargando nuestra cruz y siguiéndolo.
Reflexión: “¡Qué fácil se hace servir y agradar a Dios en cuanto uno se olvida un poquitín de sí mismo y no quiere guiar su vida, sino abandonarla en manos de Dios!”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Octavo día: Pidamos en este día, tener un corazón sencillo como los niños, y que nos encontremos como verdaderamente hermanos en Cristo.
Reflexión:“Abandonémonos en sus brazos por completo y ahí estaremos seguros, con paz y alegría… Dios tiene en sus manos las riendas de mi vida, y yo feliz de que él las tenga y me lleve por donde quiera”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Noveno día: Pidamos en este día, ser caritativos hacia las necesidades de nuestros hermanos haciendo por los demás lo queremos que hagan por nosotros.
Reflexión: “Complicamos nosotros la santidad y es muy sencilla: nada más que dejarse confiada y amorosamente en los brazos de Dios, queriendo y haciendo en cada momento lo que creemos que él quiere. Claro que cuesta pero es una cosa muy buena para que podamos probarle nuestro pobre amor”.(Madre Maravillas de Jesús).
Un Padrenuestro, Avemaría y Gloria...
Oración final para todos los días:
se rezan un Padrenuestro, un AveMaría y un Gloria y la siguiente oración:
Padre, me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Que sea lo que tú quieras,
como tú quieras,
cuando tú quieras.
Desde ya lo acepto todo,
aunque vaya contra mis deseos,
aunque no lo comprenda,
aunque no me guste o me haga sufrir.
Te encomiendo mi vida
y la de mis seres queridos.
Dejo en tus manos todos mis temores,
todos mis deseos, mi pasado,
mi presente y mi futuro;
sólo deseo hacer tu voluntad.
Me pongo en tus manos sin medida,
con infinita confianza,
porque tú eres mi Padre.
Amén.




